• ESTADO DEL CULTIVO DEL ALMENDRO EN CASTILLA-LA MANCHA

    Por Fernando Pinedo.

    Periodo de observación del 08/05/2020 al 15/05/2020

    Climatología

    Esta semana cabe destacar en todas las provincias de la región, un notable descenso de las temperaturas, tanto las máximas como las mínimas, a partir del pasado domingo. Así, hemos pasado de alcanzar los 29ºC en localidades como Osa de la Vega o Villarrobledo a no superar los 15ºC de temperatura máxima en las mismas localidades. Las temperaturas mínimas también han pasado de los 12 – 15ºC a los 7 – 9ºC.

    Las precipitaciones también han sido generales en todas las provincias, repartidas a lo largo de la semana, han variado desde los 13 l/m2 en Mora en Toledo a los 45 l/m2 en Motilla del Palancar en Cuenca y en Villarrobledo en Albacete. Esto ha dado lugar a cielos cubiertos durante gran parte de la semana y a una alta humedad relativa.

    Se han producido algunas granizadas aisladas en municipios como Pozohondo en Albacete, pero afectando más a la viña que al almendro.

    El viento ha soplado fuerte el domingo alcanzando los 45 km/h en algunas localidades como Villarrobledo.

    El árbol

    Con las lluvias repartidas a lo largo de la primavera, nos encontramos con la mayoría de los árboles con un buen desarrollo tanto vegetativo como de tamaño de fruto y con capacidad para soportar la cosecha sin estrés hasta la recolección, a poco que llueva los próximos meses.

    Observaciones

    Durante las dos últimas semanas hemos recibido algunas llamadas de socios alarmados por la caída de frutos al suelo.

    De momento, en la mayoría de los casos se trataba de caídas fisiológicas que son normales en almendro.

    Hay una caída fisiológica de frutos pequeños que ocurre en torno a un mes después de la floración, que se debe a una mala fecundación o a un mal cuajado. En algunas variedades, los ovarios de flores que han sido polinizadas, pero que no se ha llegado a producir la fecundación, inician el crecimiento del fruto hasta alcanzar el tamaño de un guisante o poco más, pero a las pocas semanas terminan por caer al suelo.

    Posteriormente, a las 6 ó 7 semanas después de la floración, se produce otra gran caída fisiológica de frutos, debido a la competencia entre ellos, diferenciándose claramente por su tamaño los que van a caer y los que van a continuar su desarrollo.

    Estas caídas fisiológicas se producen de forma natural en el árbol, pero esto, aunque es muy escandaloso para el agricultor,  no impide que al final se pueda tener una excelente cosecha.

    Hay que diferenciar estas caídas fisiológicas de otras caídas de frutos de mayor tamaño, producidas por enfermedades fúngicas que sí nos pueden provocar una pérdida de cosecha importante. Estas caídas ya empiezan a producirse en árboles donde no se han hecho tratamientos y se encuentran afectados por monilia, cribado y antracnosis principalmente.

    Aspecto de plantación de Vairo en secano en Buenache de Alarcón (Cuenca)

    Frutos mal cuajados que terminarán cayendo

    Caída fisiológica de frutos en Marinada

    Caída fisiológica de frutos en Constantí

    Rama seca en árbol con monilia

    Frutos con fuerte afección de cribado en árboles no tratados

    Aspecto interior de frutos con cribado caídos al suelo

    Caída de almendra en árbol con afección de hongos.

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